
Está bien que mueran los dictadores. Sobre todo los violentos, aunque creo que casi todos lo son. Creerse mejor que los demás, ya es en sí una forma de violencia. Gadafi murió anteayer de un tiro.
Sin embargo, me preocupa una cosa: que podamos ver su foto en la que aparece muerto, ensangrentado, desnudo el torso y despeinado mientras cenamos por la noche. No sé, a mí no me avisaron de que iba a ver esas imágenes mientras me comía mi ensalada. Me preocupa que estemos tan acostumbrados a la violencia que no nos molesten estas imágenes. Sin desmerecer la importancia del documento histórico que representan estos vídeos, creo que como tales deberían acabar en algún archivo al que tenga acceso quien quiera, pero que los señores de las noticias de la tele nos libren del momento de tener que verlas. A mí, no sé, pero con que me digan que está muerto me vale. No necesito verle cadáver y chorrreando sangre. Si nos empiezan a parecer normales imágenes así, me parece que algo anda muy mal en nuestro mundo.