sábado, 25 de junio de 2011

Quiero ser el mar de tus mareas

Estoy convencida de que me engaña. Veo la falsedad en sus ojos. Esa mirada me lo dice todo. Estoy segura de que tiene algún lío por ahí. Sí, el muy falso…Lo huelo. Le huelo a otra hembra. Tantas veces que se queda haciendo horas en el trabajo. No me lo creo. Está liado con esa compañera rubia. Como estuvo liado con esa morena el año pasado y con la pelirroja el anterior. Aparte de todas esas canitas al aire. Las mujeres le miran. Las mujeres le persiguen y a él le gusta. Sé lo que pasa. Lo sé.

— ¡Deja de mentirme! ¡Sé que tienes un lío!

—Mi vida, no es verdad.

— ¡Los hombres no hacéis más que mentir! Ya me lo advirtió mi madre que no me fiara de ninguno.

Se acurruca en una esquina. Está a la defensiva. Mira que me olía que algo tenía escondido. Iré a ver. Iré a ver su chaqueta que ahí lleva algo, fijo. Su móvil. Voy a ver ya mismo. Corro hacia el cuarto, donde la chaqueta del traje cuelga del galán de noche. Me sigue. Pues si se cree que me va a impedir ver los mensajes está listo…Yo lo sé. No me puede engañar. Soy más lista que él. Aquí está la chaqueta.

—Querida ¿Qué haces?

—Voy a buscar pruebas de tu falsedad, Raúl. Eso es lo que voy a hacer. Deja de decirme que me quieres. Es mentira, mentira. Me dejarás por otra. Me dejarás en la calle. Yo sola. Con las niñas. Intentando salir adelante. Habremos de vivir de la caridad. Porque tú te lo piensas gastar todo con tu fulana. Si no es esta será otra. No son más que furcias todas. Acabaremos mendigando tus hijas y yo.

—Mi vida, pero atiende a razonamientos. Yo te quiero a ti más que a mi vida. No te abandonaré. Y a mis hijas menos. Por favor, cálmate.

— ¿Qué me calme? ¿Qué me calme? Ya verás tú cuando encuentre el móvil. Será la prueba. La prueba de que tú tienes a alguien. Aquí está. Ya lo he encontrado. A ver los mensajes…

Este se va a enterar. Sé lo que digo. Algo por dentro me lo dice. Ya lo verás. Aquí están: mensajes. Buzón de entrada. Mensajes recibidos.

—Ahí tienes la prueba: “¿Comemos el jueves? Saludos Susana” Ya tengo la prueba. ¿No lo negarás ahora? ¡¿Quién coño es esa Susana!?

—Pero, cariño, es Susana Jiménez. Es la antigua compañera del otro despacho. Si la conoces. Me quería comentar unos asuntos de unos papeles relacionados con un caso que llevé. Vamos, por favor, cálmate. Es completamente inocente.

—Sí. Seguro. Los antiguos compañeros no mandan mensajitos. Te llaman directamente.

—Bueno, pues Susana no. Me ha mandado un mensaje. Vamos a ver, si te estuviera poniendo los cuernos con ella, hubiera borrado el mensaje. ¿No crees?

Este se está llevando el dinero de la cuenta para fugarse con esa Susana. Una fulana. Lo sé. Hace meses que me va dando cada vez menos dinero para la casa. Estoy desesperada. No me quiere. Jamás me ha querido. Ahora ¿qué voy a hacer? Se irá, se irá y me dejará sola.

Pero lo impediré. Lo impediré.

—Raúl, no te irás a ninguna parte con esa puta de Susana. Sé que es una de esas que necesitan destruir matrimonios. Que saben, qué sé yo qué tipo de trucos para enganchar a tontos como tú. Sí, saben de todo. Yo me lo sé.

—Cariño, cálmate. No hay nada de eso. Por favor, no lo creas.

—Pues lo creo.

—Está bien. Está bien. Vamos a ver como todo se aclara.

Las lágrimas recorren mi cara. Siento un peso en el pecho. Me oprime. Tiemblo. Veo el futuro que me espera. Mi padre dejó a mi madre de la misma manera. Todos los hombres son iguales. Lo debí haber visto antes. Me moriré. Me tiraré de una ventana. ¡Qué será de mí! ¡Qué será de mis hijas! Ellas también vivirán esto. He de impedir que estén con ningún hombre. Siempre pasa lo mismo. Serán unas desgraciadas. Todos los hombres son iguales.

Abro los ojos y Raúl tiene el brazo extendido hacia mí. En el cuenco de la mano tiene una pequeña pastilla. En la otra un vaso de agua. Diazepam. Me vendrá bien. Me relajará y podré dormir un poco después de este sofoco.

—Querida: tómate la pastilla. Sabes que te viene bien. Te quiero mucho. Eres la sal de mi vida. Me preocupo por ti. Mucho. Por favor, tómatelas. No me iré con Susana ni con ninguna otra. Mira, borro su mensaje. Ves como sí que hago cosas por ti y no son sólo palabras. Ves. Ya está.

Sí. Raúl tiene cara de preocupado. Me tomo la pastilla. Es un buen actor. Sí, sí. Ya veremos. Raúl tiene los ojos vidriosos. ¡Ja! Le acabo de estropear el plan. Pero ahora no quiero pensar. Sólo quiero dormir. Estos pensamientos. Me atormentan, pero tengo mucho sueño. Quiero dormir y no despertar nunca. Sé que estaré sola cuando despierte. Pero tengo mucho sueño.

—Me voy a dormir.

—Sí, ven. Yo te llevo. Yo te arropo. Me quedaré a tu lado hasta que te duermas y no me moveré. Me mantendré ahí cogiéndote la mano todo el tiempo. Vigilaré tu sueño. Quiero que descanses. Mañana tenemos cita con el doctor. Te dirá si necesitas cambiar de medicamento. Quiero que seamos felices otra vez. Como antes. Como cuando nos casamos. Quiero que me quieras otra vez. Como yo te quiero. Iremos a ver al médico a ver qué dice. Pero esto será mañana.

jueves, 16 de junio de 2011

Corea del Norte

Corea del Norte, un país del que nunca nos acordamos, quizás porque esté ahí arriba en una esquinita del mundo, se gasta más dinero de su PIB en armas que en comprar arroz para los que pasan hambre, que son muchos. Lo malo es que se gasta dineros de la ayuda humanitaria internacional para dar de comer a la población.

Según la teoría de su líder, Querido Líder, Kim Jong-Il, sólo hace falta que sobreviva un 30% de la población para reconstruir una sociedad victoriosa. Vamos como que se puede morir el 70% de la gente él no, el tiene que liderar. Uno de sus alias es Cerebro Perfecto por que, por lo visto, escribió 1200 libros en sus años universitarios (¿de dónde sacaría el tiempo para estudiar?), y, además, resulta que no ha hecho la mili. (¿Esto es enchufe o mucho morro?). Tiene un hijo, Kim Jong-un, el retoño está bien alimentado, no hay más que verlo. Fue ascendido a general de cuatro estrellas el año pasado. (¿Este sí hizo la mili?). Podéis leer más sobre el tema en la web www.korea-dpr.com donde encontrareis una breve biografía del Kim-Jong Il de tan solo 140 páginas que se lee en un momentito (y todo es verdad). También puedes pedir una foto con autógrafo del Querido Líder. El merchandising nunca viene mal.

El pobre pueblo está tan manipulado que hasta se creen que viven en el país más feliz del mundo. A ver, si no les dejan pensar, ni conocen otra cosa. Aunque creo que algo les debe llegar.

El año que viene celebrará el centenario del nacimiento del fundador del PTC, Partido de los trabajadores de Corea. Este vio en la política una “encarnación del amor por el pueblo”. Tiene narices. Creo que es necesario que de una vez se sepa qué es lo que pasa en ese país que, menos mal, es comunista. Vamos que son todos iguales, pero algunos son muchísimo más iguales que otros, como dijo el escritor.

domingo, 5 de junio de 2011

Marlene Dietrich


Marlene Dietrich que fue la mujer mejor pagada del mundo en su época, a la que intentó seducir en repetidas ocasiones el ministro de propaganda nazi, Goebbels, para que se uniera a la causa, decidió en 1942 unirse a la Hollywood Canteen junto con Bette Davis y otras actrices para entretener y dar de comer a los soldados antes de su partida al frente. La carrera cinematográfica de la actriz había entrado en declive, pero los soldados se volvieron locos con ella y sus canciones. Decidió ir a Europa a cantar a las tropas y cambiar su carrera en el cine por la de cantante.

Marlene rechazó cualquier tratamiento especial, comiendo y durmiendo como los reclutas. Cantó incluso muy cerca de la línea de fuego. A la pregunta de la prensa estadounidense de por qué hacía eso, contestó: por decencia. En Hollywood ya no se la tenía en cuenta, pero no parecía importarle pues había encontrado un nuevo sentido en su vida: animar a los soldados del frente. Ahí fue cuando inmortalizó Lily Marleen, interesante fenómeno que se convirtió en un himno en ambos bandos del frente.

Un soldado alemán poco conocido, de nombre Hans Leip, compuso un poema en 1915 que le recordaba a su novia Lily, hija de un tendero. A él le habían trasladado al frente ruso y decidió escribir este poema al recordar cómo se despedían bajo una farola antes de ir él a la guerra. Necesitaba hacerlo para aliviar su añoranza, su soledad y su miedo en el frente ruso.

Durante la Segunda Guerra Mundial esta canción alcanzó un gran éxito en los dos bandos del conflicto. Goebbels intentó incluso prohibirla, pero las protestas de los soldados alemanes fueron tales que no lo logró.

En 1943, la sección de Operaciones de Moral de la Oficina de Servicios Estratégicos americana empezó a transmitir en Europa programas de radio llamados “negros” en una emisora llamada “Soldatensender” en la que se emitía música para restar efectividad a la propaganda nazi. La canción más popular fue precisamente Lily Marleen. Estas canciones “negras” fueron muy efectivas, casi tan desmoralizadoras como un ataque aéreo. El nivel de escepticismo aumentó y muchos soldados alemanes dejaron de creen en la propaganda nazi.

No deja de asombrarme la fuerza de una simple canción que trae recuerdos al soldado en el frente de la novia o esposa que ha dejado atrás, independientemente del bando en el que se encuentre, cantada por una estrella de Hollywood en declive. Lily Marleen fue el símbolo de millones de mujeres que quedaron a la espera de la vuelta de sus hombres y un canto a tantos soldados que tuvieron que morir por una guerra estúpida sin poderse despedir de sus amores debajo de la luz de una farola, junto al barracón. ¿Quién te besará ahora a la luz de la farola, Lily Marleen?