Cerca de la medianoche del dos al
tres de diciembre de 1984 la planta de pesticida de Bhopal (India) de la
empresa norteamericana Union Carbide con sede en Texas tuvo una enorme fuga de isocianato de metilo,
un compuesto orgánico utilizado en la fabricación de pesticidas. Más de medio
millón de personas se vieron expuestos a este químico. Se dicen que murieron
entre 8000 y 25000 personas a consecuencia de esta fuga, mientras que otras
40000 sufrieron secuelas permanentes u otras enfermedades. El gobierno de
Madhya Pradesh admitió la muerte de cerca de 4000. Algunos de los descendientes
sufren también de las consecuencias por haber bebido sus madres agua del grifo contaminada.
Hoy por hoy hay niños con discapacidades físicas y psíquicas como consecuencia
y el subsuelo de Bhopal permanece, treinta años más tarde, sin limpiarse y los
residuos tóxicos siguen contaminando el agua. El gobierno indio se querelló en
su día contra Union Carbide que tuvo que pagar al estado unos 470 millones de
dólares en 1989, una cifra del todo insuficiente para compensar a las víctimas.
Ocho de los directivos fueron sentenciados a dos años de cárcel y 8450 dólares
de multa por probablemente el peor desastre industrial del mundo.
domingo, 7 de diciembre de 2014
domingo, 9 de noviembre de 2014
hacer las cosas con corazón
Bruno Ferrin, un entrañable hombre de la zona del Véneto, al
norte de Venecia, decidió en 1969 abrir un restaurante. Un buen día se compró
una botella de vino blanco, otro de vino tinto y seis kilos de salchichas,
típicas de la región. Había nacido la Ostería “Ai Pioppi”. El negocio prosperó
rápidamente. Más adelante quiso construir con
sus propias manos un pequeño tobogán para que los niños que fueran a comer a su
establecimiento se divirtieran. Al ver que el inventó gustó, construyó una
montaña rusa, un tobogán mayor, una noria y así hasta cincuenta atracciones,
todas artesanales. Ferrin observa los movimientos de la naturaleza, el vuelo de
un pájaro o la forma en que rueda una piedra para aplicar esos principios
físicos a sus atracciones. Todo movimiento es mecánico. No utiliza energía
eléctrica en sus aparatos. De esta manera pudo conjugar dos pasiones: el
trabajo manual con el hierro y hacer felices a los demás. Hasta hoy nunca ha
habido un accidente en los más de cuarenta años que lleva funcionando este
parque, mezcla de magia, pasión y paciencia. Esperemos que así siga y que no lo
derriben por no estar homologado por alguna normativa de la UE.
sábado, 13 de septiembre de 2014
Las 15 rosas de Guzmán
José escribe cartas inútiles. Pero a María Blasa se la llevaron una noche y se quedó entre el cementerio y el callejón de Fuente la Vieja. José escribe desde el frente cartas a su madre, inútiles como papel mojado, porque ya no está ahí. Pero él no lo sabe aún, no hasta unos meses más tarde. Unos hombres se la llevaron al paredón una noche de septiembre de 1937. Los mismos con los que luchaba José, lo mandaron al frente a pelear por algo en lo que no creía y que no entendía. José solo entendía de trajes, no de fusiles. Antes de llegar a la casa de reclutas, ya se habían llevado en su pueblo a su madre y a otras mujeres a una carnicería del pueblo donde estuvieron retenidas hasta que fueron pasadas por las armas. Ya habían matado a su padre antes de mandarlo a luchar. En las solitarias noche de guerra, cuando el miedo le corroía y el frío se calaba en los huesos, se acordaba de María Blasa y la escribía, sin saber que a esa destinataria se la habían llevado. Sus cartas inútiles nunca llegarían a nadie y tenía que haber puesto en la dirección de destino de la fosa común de su pueblo, Guzmán de la Puebla. María Blasa habría de ser una de las 15 rosas de Guzmán de la Puebla. Estas mujeres son mártires que nunca recibirán una distinción. Solo José no olvida y preserva cuidadosamente su memoria hasta que él ya no esté. Después, ¿quién se acordará?
domingo, 15 de junio de 2014
el valor de las cosas
¿Qué valor tienen las cosas si no hay nadie que las destroce? Me puedo comprar un sofá de diseño, ¿pero qué vida tendría ese objeto inerme si nadie lo desgasta o lo araña? No pasará de ser un objeto de exposición para las visitas. ¿Qué valor tiene una casa impoluta si no hay nadie que la ensucie? Puedo poner una foto en "Lecturas", pero seguirá estando muerta. ¿Qué valor tienen unas alfombras sin un ser vivo que las vomite o las cague encima? ¿Qué valor tiene un suelo impoluto y un sillón sin pelos sin un ser vivo que los haya dejado ahí? Ahora tendré mis pendientes y anillos en su sitio sin tener que buscarlos debajo del canapé. o todo el choped de pavo para mí. Pero ¿eso qué valor tiene?
domingo, 16 de marzo de 2014
ODA A LA TORTILLA DE PATATA
Con la justa
medida de aceite
Huevo,
patata y cebolla
Para todos
un deleite.
Pocos
dominan este arte genial
Aunque
muchos lo intentan
Se requiere
una mano sin igual
Ahí todos se
contentan.
Exquisitez
sin igual
Si se hace
con cariño
Pues une en
un pispás
A grandes,
medianos y niños.
Regada con
un buen vino
Alegra todo
lugar
Si se escoge
con tino
Entorno a
este rico manjar.
Parece esta
oda banal,
Pero en el
fondo arrebata
¡Ese plato
sin igual
Que es la
tortilla de patata!
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