domingo, 30 de agosto de 2009



En la quietud de mi casa


En la calle, la tormenta.
El trueno espanta los pájaros
Que se han refugiado entre las ramas.
Tumbada en el sofá,
La opaca luz me mece hacia la siesta.
Me acurruco más en mi manta
Protectora de mi intimidad,
Capullo de lana que me aísla del mundo.
En la calle, la tormenta
Ruge.
Y la pereza me retiene.
Quiero que este momento se haga eterno
En la quietud de mi casa.
Conmigo y mis pensamientos.
No hay teléfono.
Me he dormido viendo la película.
En la calle, la tormenta
Ducha los árboles y agita sus ramas
Y arrastra las prisas de la gente.
Abro un ojo y veo que sigue la quietud;
Aún no se ha marchado.
Mi mundo es mi sofá.
No deseo hacer nada
En la quietud de mi casa.

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