Laura era invisible para todos. Compartía habitación con sus hermanas en un bloque de viviendas gris, en una ciudad gris y vestía siempre de gris. Nunca estaba demasiado alegre ni especialmente triste, sobrevivía. Eso sí, le encantaba de vez en cuando perderse en sus pensamientos.Un buen día se encontró en el metro que solía coger para ir a la oficina un chico tocando la flauta travesera. Éste vestía de todos los colores. Al pasar Laura, éste dejó de tocar por un momento, la guiñó un ojo y le dijo: "Eres hermosa, mucho más de lo que tú te crees. Pero necesitas despertar.", y siguió tocando. A Laura le dió un vuelco el corazón. ¿Qué es eso que le había dicho este loco? ¿Ella hermosa? Siguió su camino, pero no pudo dejar de pensar en ese encuentro. Tenía la sensación de que entre ella y el encuentro con el músico había una conexión mágica. Algo que estaba escrito en el destino, pero por lo que ella tendría que luchar. ¿Y si fueran ella y el músico dos caras de la misma moneda? ¿Quién lo sabe?
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